“Consumo, luego existo”. Podríamos decir que en esto se traduce la existencia actual de gran parte de la población.  Gran parte de nuestro tiempo y dinero se va en actividades de consumo como ir de compras, ver la televisión, navegar por internet, ir al cine etc. Todo esto nos entretiene, nos mantiene ‘ocupados’, nos permite no pensar. Sin embargo, el entretenimiento no da la felicidad, es simplemente un tratamiento contra el aburrimiento, o mejor dicho, contra los síntomas del aburrimiento. Es como tomarse una pastilla para ayudarnos a disminuir el colesterol en vez de mejorar nuestra dieta, el verdadero problema de fondo.

El antídoto real contra el aburrimiento, y algo que sí está demostrado que contribuye a la felicidad, es producir; y cuando hablo de producir me refiero a crear, a idear, a hacer algo de la nada. Todos tenemos algún talento, alguna habilidad, que puede ser escribir, pintar, programar, hacer manualidades…  Crea algo que realmente te inspire, que te obligue a pensar, a utilizar tu creatividad. Aporta algo al mundo, en vez de sólamente tomar sus recursos.

Consume menos, crea más, y serás más feliz!

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