Me cuesta entender la obsesión que tiene la gente por mostrar los logos de grandes corporaciones en su atuendo.  Parece que el hecho de tener el logo Nike, Prada, Ralph Lauren etc sobre nuestra ropa nos hace superiores al resto (o no llevarlo nos hace inferior).  Desde mi punto de vista, lo único que nos hace es publicistas gratuitos de estas grandes empresas. Y reconozco que yo también soy culpable en parte, aunque cada vez menos.

Ser anunciante gratuito (ni siquiera gratuito, tenemos que pagar cantidades importantes para disfrutar el ‘privilegio’ de hacer publicidad) de las grandes marcas va en contra de lo que representa una vida simple. Una vida en la que lo importante no es la marca que llevas, sino la marca que dejas en otros. Una vida en la que tu identidad no está marcada por la ropa que compras, sino por tus acciones y tu filosofía.

La moda es pasajera, las marcas van y vienen, pero una filosofía coherente de vida es eterna (y gratuita!).

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