Músculos simples

Uno de los efectos negativas de la sociedad consumista y cómoda en la que vivimos es el bajo nivel físico de la población.  Parece que la gente prefiere llevar ropa de marca, aunque debajo de esa ropa haya un cuerpo débil y flácido, que llevar unos simples  jeans y una camiseta vieja pero con un cuerpo fuerte y musculoso debajo.

Y los pocos que se deciden a hacer algo por su cuerpo para mantenerse en forma creen que la única manera es apuntándose a un gimnasio; uno de esos modernos gimnasios con sofisticadas máquinas de ejercicios, televisión por cable, personal trainers y cafetería. Sin embargo, más de un 80% de la gente que se apunta a un gimnasio no obtiene ningún resultado, y finalmente abandona. Hay muchas explicaciones para esto, pero una de ellas es lo antinatural que es la industria del fitness hoy en día y lo ineficaces que son la mayoría de los aparatos que producen.

La realidad es que no necesitas ninguna máquina para tener un cuerpo sano y fuerte, ningún fitness club ni personal trainer. Sólo necesitas tu cuerpo y saber cómo utilizarlo, de una manera natural y segura. No tienes mas que observar las esculturas de hombres que vivieron en la antigua Grecia o Roma; te aseguro que no eran miembros de ningún gimnasio ni utilizaban avanzadas máquinas de musculación, y sin embargo conseguían tener cuerpos espectaculares gracias a ejercicios simples, ejercicios que utilizaban su propio peso, su propio cuerpo, para lograr el cuerpo que desaban, no sólo bonito, sino ‘funcional’ y ágil. Y qué ejercicios son esos? Ahí va el secreto para lograr un cuerpo perfecto sin gastar un céntimo en gimnasios:

* Planchas/Flexiones: desde la flexión normal hasta la flexión con 1 mano, no hay nada mejor para desarrollar el pecho y los triceps.

* Dominadas: para desarrollar los músculos de la espalda y los biceps.

* Sentadillas: desde la normal hasta las sentadillas con una sola pierna.

* Elevación de piernas: para desarrollar abdominales de acero.

* Flexiones verticales (boca abajo): para desarrollar los hombros.

* Correr.

Con estos 6 tipos de ejercicios (y sus variantes), sin necesidad de ir a ningún gimnasio, puedes conseguir un cuerpo como el de un antiguo guerrero griego.

Sin embargo, al igual que hace 2.000 años, necesitas la motivación y la disciplina para hacer los ejercicios, es simple tener músculos fuertes, pero no es fácil, y de esto se aprovecha la industria del fitness para venderte la idea de que utilizando sus ‘productos’ conseguirás resultados sin esfuerzo.  Es necesario el esfuerzo, es bueno el esfuerzo… y tu cuerpo es el único gimnasio que necesitas.

Come simplemente

Comer bien se ha vuelto cada vez más complejo. Nos bombardean constantemente con las cosas que supuestamente debemos tomar (antioxidantes, ácidos grasos omega 3, ácido fólico, probióticos…) y las empresas de alimentación se encargan de crear productos que contienen estos elementos, acompañados con mensajes de supuestos expertos en nutrición que promocionan los nuevos productos ‘saludables’…

Sin embargo, con tanta información que tenemos hoy día; la salud de la gente en general es peor que nunca, los índices de obesidad, cáncer y otras enfermedades relacionadas con la dieta se han disparado en las últimas décadas. Michael Pollan, en sus libros (El dilema del omnivoro, En defensa de la comida) nos recuerda lo simple que es comer bien.

Su filosofía sobre la comida se puede resumir en 6 palabras: “Come alimentos, no mucho, principalmente plantas“. Analicemos cada uno de estos elementos:

  • Come alimentos: un alimento es algo que procede de la naturaleza, que es fácil de imaginar en su estado natural, y que tus abuelos reconocerían en sus tiempos (lo que elimina Kit-Kats, choco-crispies y otros sucedáneos de alimento, que son en realidad productos procesados dañinos para la salud). Cocina tus alimentos, no dejes que lo hagan las grandes corporaciones, porque les importa bien poco tu salud, su foco es manipular químicamente sus productos para hacerlos lo más adictivos posible (con el uso de savorizantes, exceso de azúcar, sal, grasas…). No comas productos que anuncien en la tele (cuándo fue la última vez que viste un anuncio sobre manzanas?).
  • No mucho: no te llenes en cada comida, aléjate de la mesa cuando estés al 80%.
  • Principalmente plantas: Tu alimentación debería estar basada en frutas y verduras, y sólo utilizar carne o pescado de manera esporádica.

Una alimentación simple es clave para una vida simple, y saludable.

Vive más, necesita menos

Cuanto más te centres en vivir, menos cosas necesitarás.

¿Y qué significa centrarse en vivir? Significa dejar de lado nuestras preocupaciones por nuestro estatus social, por las cosas materiales que tenemos, y poner el foco en las actividades sencillas que por miles de años han constituido la base de nuestra existencia: dar largos paseos, tener conversaciones con nuestros amigos, crear, leer un buen libro, jugar con los niños, acurrucarse con tu esposa en la cama, preparar una comida sencilla…

Esto es vivir, y no las actividades que durante las últimas décadas nos han ido robando cada vez más tiempo y requiriendo de nosotros cada vez más dinero (ir de compras, ver la tele, navegar por internet…). Estas actividades son simplemente pasatiempos de nuestra sociedad consumista, que nos mantienen sedados y evitan que podamos experimentar nuestra vida real.

Si te centras en vivir, te darás cuenta de que todas estas actividades ‘sucedáneas’ se difuminan en tu vida. Para qué necesitas una televisión si puedes pasear por el bosque, ir a correr o quedar a conversar con un amigo.

Prioriza estas actividades en tu vida, y te darás cuenta de que vives más, necesitando mucho menos.

Produce más, consume menos

“Consumo, luego existo”. Podríamos decir que en esto se traduce la existencia actual de gran parte de la población.  Gran parte de nuestro tiempo y dinero se va en actividades de consumo como ir de compras, ver la televisión, navegar por internet, ir al cine etc. Todo esto nos entretiene, nos mantiene ‘ocupados’, nos permite no pensar. Sin embargo, el entretenimiento no da la felicidad, es simplemente un tratamiento contra el aburrimiento, o mejor dicho, contra los síntomas del aburrimiento. Es como tomarse una pastilla para ayudarnos a disminuir el colesterol en vez de mejorar nuestra dieta, el verdadero problema de fondo.

El antídoto real contra el aburrimiento, y algo que sí está demostrado que contribuye a la felicidad, es producir; y cuando hablo de producir me refiero a crear, a idear, a hacer algo de la nada. Todos tenemos algún talento, alguna habilidad, que puede ser escribir, pintar, programar, hacer manualidades…  Crea algo que realmente te inspire, que te obligue a pensar, a utilizar tu creatividad. Aporta algo al mundo, en vez de sólamente tomar sus recursos.

Consume menos, crea más, y serás más feliz!

Anunciantes gratuitos?

Me cuesta entender la obsesión que tiene la gente por mostrar los logos de grandes corporaciones en su atuendo.  Parece que el hecho de tener el logo Nike, Prada, Ralph Lauren etc sobre nuestra ropa nos hace superiores al resto (o no llevarlo nos hace inferior).  Desde mi punto de vista, lo único que nos hace es publicistas gratuitos de estas grandes empresas. Y reconozco que yo también soy culpable en parte, aunque cada vez menos.

Ser anunciante gratuito (ni siquiera gratuito, tenemos que pagar cantidades importantes para disfrutar el ‘privilegio’ de hacer publicidad) de las grandes marcas va en contra de lo que representa una vida simple. Una vida en la que lo importante no es la marca que llevas, sino la marca que dejas en otros. Una vida en la que tu identidad no está marcada por la ropa que compras, sino por tus acciones y tu filosofía.

La moda es pasajera, las marcas van y vienen, pero una filosofía coherente de vida es eterna (y gratuita!).

La fórmula mágica

Uno de mis hobbies favoritos (aparte de vivir simplemente) es las finanzas, en su sentido más amplio. Actualmente estoy leyendo un libro bastante poco convencional, que me recomendó un amigo que trabaja en un banco de inversión y que está muy preocupado por el futuro del sistema financiero, dados los graves problemas de endeudamiento, elevados precios de las materias primas, devaluación del dólar, levantamientos populares etc etc.

El libro se llama  ‘Survival+: Structuring Prosperity for yourselft and the Nation‘, y si bien no lo recomendaria como texto introductorio (demasiado denso), sí merece la pena leerlo ya que contiene una mirada profunda (más allá de las que ofrecen los medios de comunicación) a las raices de los problemas que estamos viviendo. Pero lo que me pareció más interesante es que en el resumen de la ‘fórmula mágica’ para estar preparados ante los tiempos que supuestamente se avecinan, se contemplan muchas premisas de una vida simple, y se resumen en:

  • Disminuye el estrés en tu vida: menos foco en las cosas/actividades que añaden ‘prestigio’ a tu vida y más foco en las que le dan sentido/significado.
  • Come sano, nada de comidas procesadas
  • Haz ejercicio, no hay nada que reemplace la salud
  • Entiende que mente, cuerpo y espíritu son uno
  • Siéntete agradecido en vez de resentido: la línea base es nada, nada de comida, nada de electricidad, nada de agua, nada de ingresos, nada de familia, nada de internet, nada de salud…

Dice también el libro con mucha razón que todo esto es más fácil si apagas la televisión.

Visualización negativa

Nos pasamos gran parte de nuestras videas deseando tener más, en vez de disfrutar lo que tenemos. Detrás de esto hay un concepto que los psicólogos denominan ‘adaptación hedónica’, que en resumen viene a decir que con el tiempo (y suele ser poco tiempo) nos acostumbramos a las cosas que nos rodean, por buenas que sean, y queremos otras nuevas. Nos compramos el coche que ansiamos y lo disfrutamos unos meses, pero al cabo del tiempo estamos pensando en cambiarlo por uno mejor. Logramos el trabajo que siempre deseamos pero un tiempo después nos estamos quejando de las largas horas, los incompetentes de los compañeros y empezamos a buscar un nuevo trabajo. Y lo mismo con la pareja, la casa…

La vieja escuela de filosofía estoica recomendaba lo que podría llamarse ‘visualización negativa’, es decir, imaginar de vez en cuando que perdemos lo que tenemos. Imagina por un momento que te roban ese coche que ya no te emociona, quizá lo verías con otros ojos. Imagina que cuando te despides de tu esposa lo haces por última vez, quizá también la verías con otros ojos. Imagina que de repente pierdes todas tus posesiones, por pequeñas que sean, quizá así las valorarías más.

En resumen, dedica unos minutos al día a dar gracias por todo lo que tienes, no pienses que seguirá siendo tuyo mañana, siéntete dichoso por todo lo que la vida te ha dado, porque en realidad no tendría que darte nada. Cualquier buena fortuna que haya llegado a tu vida, en forma de dinero, amigos, familia… es un regalo a agradecer, y a valorar. No esperes a perderlo para apreciarlo.